Embajadoras

Nuestras embajadoras fluyen desde el corazón y cada una representa un aporte vital para Anahata Yoga. Sus cuentas de Instagram nos inspiran, sus feedbacks son parte de las creaciones y su talento y naturalidad han sido fundamentales no solo por el apoyo sincero que entregan día a día, sino además, porque forman parte de un hermoso vínculo que une amistad y trabajo. A continuación, te invitamos a conocerlas a través de sus perfiles y, por supuesto, en sus redes sociales.

 

Antonella

Sensible / Fuerte / Directa

Antonella llegó al Yoga en el año 2003. En ese momento pasaba por tiempos difíciles, así que la práctica significó mucho no solo en un nivel físico, sino también, filosófico y emocional. Con ella aprendió a estar en armonía consigo misma, con los demás y el entorno. En un comienzo quiso estudiar con la intención de aprender más herramientas para su camino personal. Sin embargo, en la medida que el curso terminaba –Centro Ganesh con el Maestro Adinath de Uruguay–, advirtió que podía y le gustaba armar una clase. Así, en ese mismo centro de Yoga, se quedó un par de años enseñando el método Dynamic. Sería el principio de una vida dedicada al Yoga. En sus clases le interesa transmitir la unidad que se provoca al estar en contacto con el cuerpo y la respiración, siempre a través de la fluidez del movimiento. En especial, le importa que sus alumnos y alumnas se sientan felices y en armonía una vez que la práctica acabó. Asimismo, considera fundamental "que todos sepamos y conozcamos conceptos del Yoga como paciencia, honestidad, respeto por uno mismo y por los demás, no juzgar(se) tanto. Y, sobre todo, el Amor como principio universal". Su camino como embajadora de Anahata Yoga, lo buscó ella. Luego de ver las creaciones, colores y telas, el diseño único y versátil, y el trabajo minuciosamente pensado por alguien que practica Yoga, supo que quería formar parte de esta comunidad. "La ropa es hermosa. Se nota el alma". Entre sus must have para la práctica están los enteritos, con los cuales se siente contenida, cómoda y liviana: "al estar ajustado a tu cuerpo, funciona como una segunda piel. Nunca se te va a escapar nada. Después, sigo con la ropa en mi casa y si tengo que salir, también".

 

 

Anais

Feliz / Libre / Agradecida

Para Anaís, el Yoga significó un llamado del cual no pudo –ni quiso– escapar. Gracias a su madre desde pequeña estuvo ligada al mundo de las terapias complementarias, la sanación e incluso, al Yoga. Sin embargo, no fue hasta que entró a la Universidad y empezó a practicar de forma constante, que se dio cuenta cuál era su verdadera pasión: "En segundo año de Diseño empecé una práctica diaria y, con ella, nació un conflicto en mí, entre lo que sentía que quería hacer y ser, y lo que la sociedad me mandaba a hacer y ser". Fue un periodo difícil, de dudas y, al mismo tiempo, de certezas. Entonces, se atrevió a dar el salto y abandonó sus estudios para dedicarse a aquello que arrancaba desde lo profundo de su corazón: ser instructora. Para ella, el Yoga es una forma de vida y desde esa consigna todo a su alrededor fluye sin obligaciones ni órdenes previos. "La salud, la felicidad, eliminar hábitos tóxicos, dejar de hacer, o soltar relaciones, actividades, alimentos, lugares…todo ocurre de manera espontánea". No es algo que pase por decisiones mentales, sino que se deja fluir para escuchar y respetar a su cuerpo en todo sentido. Así, el Yoga lo contempla como una herramienta que ayuda a vivir el día a día desde la paz y el respeto. Esa integridad es la misma que llevó Anaís a formar parte de esta comunidad: "Anahata no es solo ropa, es el centro de todo el sistema energético donde se inicia la experiencia relacional colectiva, por eso, es un honor vestirme de Anahata y a ojos cerrados acepté ser embajadora". Su indispensable de la marca es el enterito por su comodidad, diseño femenino, ajuste y calce perfecto que le permiten estar tranquila durante toda la práctica.

 

 

Lou

Activa / Creativa / Optimista

La esencia de Lou es la de una buscadora. Inquieta y creativa, su vida se ha delineado desde el nomadismo, yendo siempre de un lugar a otro –tanto física como mentalmente– con la conciencia de que la vida es ahora y de que, para vivirla, es necesaria cierta de cuota de intensidad y creatividad. Así, los viajes, la escritura y el Yoga son los tres pilares en la cotidianidad de Lou. Al Yoga llegó aproximadamente hace cinco años, comenzando como una terapia de autosanación. Desde ese primer momento sintió una conexión con las partes de su cuerpo que estaban dormidas y, queriendo despertarlas, también nació la inquietud por el conocimiento personal. Por avanzar. Por compartir. Por recorrer, paso a paso, el interminable camino de sabiduría que representa el Yoga. Y en ese andar, pronto advirtió que a ese camino se unía otro: la enseñanza. Entonces decidió hacer el instructorado: "para mí fue un cable a tierra, un cable hacia mí misma y al universo". Fue, en especial, una instancia de conexión con los demás, de compartir y avanzar en conjunto. De ese modo, lo que más le interesa transmitir en sus clases es cercanía y confianza para que, paulatinamente, se produzca la conexión entre el cuerpo, la mente y el alma. No es de extrañar que Lou sea embajadora de Anahata Yoga: "Acepté, primero que todo, por la maravillosa energía de la Dari, que se refleja en su trabajo. Y eso, para mí, es lejos lo más importante en una marca ligada a Yoga". Dentro de sus favoritos están los petos y leggins que, "aparte de ser muy lindos, son comodísimos para la práctica y también para acompañarme en el día a día".

 

 

Roberta

Pasión / Amor / Libertad

Intuición es, quizás, otra de las palabras que definen a Roberta. Desde niña sentía la necesidad de estirar el cuerpo, de entregarle un momento de detenimiento al despertar y antes de dormir. Esas posturas que alguna vez hizo de forma intuitiva, las volvió a reconocer en su primera clase Yoga. Ahí fue cuando entendió que muchas de las âsanas ya las hacía, incluso sin saber lo que en realidad significaban. Tiempo después, el llamado interno de estudiar en profundidad esta disciplina y sus fundamentos, se hizo imperante. Estudió en Bali, al principio solo con la intención de enriquecer sus conocimientos personales. Sin embargo, la entrega y beneficios que, vio, aportaba el Yoga, la incentivaron a propagar esas enseñanzas y dedicarse a la instrucción. En el camino ha aprendido que cada practicante es distinto y que "de a poco, al ritmo de cada ser, se van abriendo puertas de conocimientos mas integrales de lo que Yoga significa". Dentro de ese contexto, lo que más le interesa transmitir a Roberta en sus clases es la conexión con la respiración, el respeto por cada cuerpo y los procesos personales: "cada práctica que te regalas es algo positivo, un avance". Para Roberta, Anahata es un trabajo hecho con amor de principio a fin. Por eso, decidió ser parte del grupo de embajadoras: "Hoy en día hay mucha promoción de marcas, pero en mi caso, he optado por ser parte de proyectos que representan mi manera de ver las cosas. Además, me gusta estar vestida de manera cómoda sin dejar de preocuparse de verse bien". Respecto a sus indispensables, es clara: "¡Las leggins ballet son un hit! Muy lindas y cómodas, al igual que los petos". Y para el resto del día, tampoco lo duda: "poleras sueltas con buena caída y el mejor algodón".

 

 

Carolin

Compromiso / Dulzura / Integridad

Siendo Publicista de profesión, Carol se sintió abrumada por el ambiente competitivo y exitista que la rodeaba. Vivía bajo una presión constante, preocupada de cumplir metas y cada vez más lejos de lo importante de la vida; cada vez más lejos y con menos pertenencia hacia los demás. Entonces, colapsó. Y en esa catarsis decidió renunciar al trabajo para comenzar a vivir del Yoga: "No podía dejar pasar ese susurro del alma: era lo que anhelaba hacer por el resto de mi vida y no solamente como un hobby, sino que quería dedicarme 100%, a enseñar; tenía ganas de abrazar al mundo con el Yoga". Hoy, con más de diez años dedicada a la práctica y enseñanza del Yoga, todavía se sorprende; cada alumno y alumna es un mundo, cada curso aporta algo nuevo. "Es la sensación más profunda y bella que he percibido, simplemente cerrando los ojos y dejando que fluya". Para ella, el beneficio principal del Yoga, es ser una gran herramienta de integración, que "nos permite observar desde el amor, tomar consciencia de lo que somos en realidad, conocernos y conocer a los demás, vivir la vida anclados en el momento presente y estar agradecidos de todo y de todos". Desde una visión íntima y personal, Carol ha sido testigo del nacimiento de Anahata: "La Inspiración nos conecta con el corazón y cultiva la alegría del alma. Anahata Yoga es pura inspiración. Es el complemento perfecto creado desde el corazón, para personas que viven el amor y lo practican". Al momento de elegir sus favoritos, le resulta difícil porque "uso las prendas Anahata en todo momento: para la práctica y mi vida diaria, tanto así, que ya ni busco ropa en otros lados". Aun así, si tuviera que elegir, se queda con las leggins y petos por su fit inigualable: "Se mantienen firmes sin estorbar, me entregan seguridad durante la práctica, y además, los print son entretenidos y combinables".