Quienes Somos

Para Darinka Bojanic, el diseño de vestuario ha sido más que una carrera profesional. Desde pequeña sintió atracción por las texturas y colores, las prendas y accesorios. Quizás en un principio incidió la presencia de su abuela cuando, juntas, la acompañaba a la modista.
Ahí, siendo todavía una observadora, disfrutaba del mundo de la moda. Su hermana y la música también serían importantes referentes. Entre cantantes y bandas de diferentes épocas que marcaron su infancia y juventud , Darinka conoció nuevos estilos y diseñó, instintivamente, sus primeros bocetos.
Más tarde, al terminar su etapa escolar, no dudó en dedicarse a ese universo de creación que, de algún modo, siempre habitó. Y desde ese momento, no se detuvo: el trabajo en el rubro textil apenas comenzaba.
Paralelo a la pasión por el diseño de vestuario, Darinka conoció el Yoga. Su primera clase –Iyengar, hace más de diez años–, la conectó con su infancia, su cuerpo y respiración. Fue amor a primera vista. Ese mismo amor la llevó a practicar diversos métodos, entendiendo así sus virtudes y carencias que se reflejan no solo en la práctica, sino en la vida misma. Al final del camino, Iyengar y Anusara fueron –y siguen siendo– sus dos favoritos.
Vestuario y Yoga encontrarían pronto su punto de unión cuando, en una clase en 2009, Darinka sintió la falta de identidad y comodidad que reinaba en ambas aristas. Se podía practicar cómoda haciendo uso de marcas hiperglobalizadas y sin sentido, pero, hasta ese momento, no existía la posibilidad de combinar lo práctico y cómodo con las tendencias de moda y un mecanismo de producción consciente.
En esa inquietud personal, se cimentó la primera piedra de Anahata Yoga. Los años corrieron y, con ellos, la pasión y experiencia de Darinka se fortalecieron. Durante mucho tiempo desarrolló sus propias colecciones con el fin de crear una marca que tuviera un sello personal.
Sin embargo, ninguna de ellas lograba identificarla por completo. Solo con la dedicación y práctica constante, tanto del diseño como del Yoga, pudo darse cuenta de la importancia del camino a recorrer. La inspiración y el entusiasmo frente a ese hecho, la llevaron a crear una marca de ropa destinada exclusivamente para la práctica de Yoga.
Así, desde esa pasión inicial y, también, desde ese vacío que era necesario llenar, nació una marca desde el fondo del corazón: Anahata Yoga.

 

 

HISTORIA  

Desde el corazón Nada dentro de Anahata Yoga es casualidad: cada detalle ha sido creado y pensado con consciencia y dedicación. El nombre, por supuesto, forma parte de ese entramado. Anahata expresa el sonido cósmico, el cuarto chakra que habita en el cuerpo humano y, sobre todo, el asiento de los sentimientos. Cuando este centro energético está en equilibrio, se dice que la energía emocional se encauza debidamente transformándose en amor puro. Y es ese amor el que Darinka le ha impreso a sus diseños antes, durante y después de cada proceso creativo. Tiempo después, cuando fue necesario registrar la marca, se uniría un nuevo integrante que sería vital en esta nueva etapa. Ángel, su marido, amigo y compañero, se transformaría en un pilar fundamental ya no solo de Darinka, sino también, de Anahata Yoga. Así, dividida en dos áreas igualmente relevantes, hoy Anahata tiene un padre y una madre, un ying y un yang, permitiéndole a Darinka sumergirse en el diseño mientras Ángel se encarga del apoyo comercial. Una pareja cósmica en completa sincronía para seguir creando desde el corazón.
Dentro y fuera del mat Como toda historia, la de Anahata no es estática. Por el contrario, la búsqueda constante de calidad, comodidad, estilo y calce perfecto de cada prenda, la ha hecho una marca sujeta a los cambios y necesidades de quienes practican Yoga. Y eso, Darinka lo sabe muy bien. Su práctica personal le ha permitido conectarse con los diseños, comprendiendo los requerimientos que cada método exige, al mismo tiempo que complementa esas nociones con los diferentes cuerpos y estilos de la mujer contemporánea. De ese modo, las colecciones son delineadas en base a un tema principal de inspiración, teniendo como eje la feminidad y versatilidad, así como el estilo funcional y combinable para distintas ocasiones, dentro y fuera del mat. Cosmic Girl, lo más reciente de Anahata Yoga, no se queda atrás. Sus diseños fueron creados especialmente desde Anahata, con estampados, telas y prendas realmente únicas en Chile, rescatando lo mejor de las tendencias extranjeras pero urdiéndolas con la identidad femenina y la comodidad que la práctica de Yoga exige. Una amplia variedad de prendas para combinar fácilmente desde que comienza hasta que termina el día.

Diseño consciente

Desde el corazón también nace el proceso de confección de Anahata, que se sustenta en una consigna principal: la huella verde. De tal forma, el concepto de slowfashion ha sido fundamental desde el inicio. Una vez que el diseño ha sido creado, talleres externos de mujeres independientes –que crecen junto a Anahata Yoga– se hacen cargo de la elaboración material. Dichos procesos son de bajo impacto medio ambiental: se reutilizan los trozos de tela sobrantes y se exige que las prendas resistan el paso del tiempo con el fin de no generar desechos rápidamente, como tiende a pasar en la industria de la moda. Es entonces cuando hace eco, nuevamente, la frase que define a Anahata Yoga: "Desde el corazón".